LA SONRISA DE LOS 26

Y cuando parecía que todo volvía a la rutina apareces, una vez más, para hacer más felices mis días.

Podría pasar todas mis tardes con una de esas tazas de café sin azúcar al que me acostumbraste y esa risa sincera y llena de vida que nadie consiguió quitarte.

Me encanta cuando me miras con esa cara que se te dibuja cuando te disculpas por lo mucho que hablas y me pides que te calle.

Como me haces enamorarme de tu Helsinki, su cultura y su gente, que ya es también la tuya.

Que te agobie dejar una hora libre en nuestra apretada agenda para no perder un minuto. Como si cada minuto sin planificar fuera un motivo o una excusa para no volver a verte.

Cada secreto competido es una pequeña señal que bordamos en el alma del otro. Me encanta presumir de estos retales que tengo de ti que te hacen estar tan cerca como pocos teniéndote más lejos que a casi nadie.

Te lo he dicho alguna vez pero cada vez que pienso en ti me lo repito porque de verdad lo pienso: te mereces ser feliz más que nadie que conozca. Por la vida que llevamos juntos. Por tus retales, los míos y los nuestros.

Eres un grandísimo e inmejorable ejemplo y no puedo explicar con palabras la suerte que tengo de tenerte en mi vida.

Me falta diccionario para explicar con palabras la suerte que tengo de tenerte pero espero que esto valga para empezar.

Mil gracias.

Tu vecino que te adora¿Será tu libro favorito el que por fin me de esa amor por la lectura que siempre he envidiado de ti?

Publicado por Sergio Alcarazo

Profesor. Adicto a la cocina y a viajar. Escritor ocasional y aficionado a la fotografía.

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