México #3 La laguna rosa y la Isla de Holbox

24 Julio Café del profesor Pitágoras y la laguna rosa

Café del Profesor Pitágoras

Desayuno por fin en el Cafe del Profesor Pitágoras. Pido, saboreo y disfruto con cada bocado de su tortilla de verduras y de los increíbles pancakes integrales con semillas que acompaño con un capuccino. Los 130 pesos mejor invertidos desde que estoy en México. Etiquetado de vegano y decorado con cierto aire es el lugar ideal para degustar algunas especialidades que no se encuentran en otro sitio tanto a la hora del desayuno como de la comida, el té o una cena temprana, ya que abre de 8 am a 8 pm. Los empleados atentos y amables y el servicio rápido e impecable.

México #2 Valladolid-Chichén Itza, Yucatán

Cuando acabo vuelvo al hotel para prepararme para visitar Las coloradas que me ha recomendado René, quien también se ha apuntado a la aventura. Durante el viaje conozco algo más sobre su difícil situación familiar, sobre sus aficiones, y también sobre algunas camisetas que diseña que son, entre otros, los productos que vende en la tienda online que montó solo a los 15 años y de la que hoy, a los 17 años, puede prácticamente vivir. (Pagina web) Además de una grata compañía supone toda una experiencia viajar con un local no solo por la información y todo lo que me enseña de su país, sino porque también evita que me estafen adelantándose siempre a preguntar antes que yo a conductores, recepcionistas y otros personajes del servicio público que tienen bien ganada su fama de estafadores del género turista.

Después de casi 4 horas de taxi y autobús  llegamos a Las coloradas, unos lagos situados cerca de Rio Lagartos, al norte de la península del Yucatán. En un día soleado con la perspectiva adecuada y debido a la alta concentración de sale puede verse como sus aguas se tiñen de rosa de forma natural. No pasamos demasiado tiempo allí, hace mucho sol el calor y estoy cansado: llevo encima todo mi equipaje desde que he salido de Valladolid.

En el camino de vuelta paramos en una pizzería de Tizimin y, como tengo curiosidad por probar una pizza estilo mexicano acabamos comiendo, acalorados y casi con lagrimas en los ojos, una pizza de chipotle.

Mi idea inicial es dirigirme directamente a Chiquilá, desde donde sale el ferri a la isla de Holbox, pero parece que no hay combinación posible desde Tizimin hasta las 2 am, así que decido volver con René a Valladolid. De nuevo en la ciudad René me ayuda a encontrar alojamiento y después de mucho andar y preguntar en hoteles y hostels que no tienen disponibilidad acabo en el mismo hotel en el que me había instalado las dos noches anteriores y del que tanto me había quejado. ¡Puro Karma! Me instalo en LA MISMA HABITACIÓN y salgo a cenar algo a La ville bistro, donde ya me conocen. Se alegran de verme y me pregunta por mis planes así que les cuento mi plan frustrado de visitar Holbox y lo llenos que están los alojamientos y de repente vuelve mi suerte. Uno de ellos, Jesús Antón me dice que su compañera de la universidad vive allí y que va a hablar con ella para que me ayude. Poco después me encuentro hablando por whatsapp con Jimena, la compañera de Jesús.

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México #3 La laguna rosa y la Isla de Holbox
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México #3 La laguna rosa y la Isla de Holbox

25 jul.Camino a la isla de Holbox

Me he despertado temprano. Antes de que suene el despertador, como de costumbre. Invito a René a que se una a mí en el Café del Profesor Pitágoras para desayunar y de paso invitarle para agradecerle todo lo que ha hecho por mí. Pasamos el desayuno hablando de sus proyectos, de sus aspiraciones, de mi familia y de algunas otras cosas y cuando acabamos me acompaña al hotel y espera que acabe de preparar mi equipaje para acompañarme a la estación, donde nos despedimos y prometemos seguir en contacto. Sin duda René es otra de las grandes personas que me ha regalado mi viaje.

En el autobús de primera a Chiquilá reflexiono sobre lo que llevo de viaje, sobre la vida e intento poner un poco de orden en mi vida y mis pensamientos pero acaba siendo como de costumbre algo soporífero y complicado.

Ya en Chiquilá cojo el ferri a la isla por 130 pesos y en menos de media hora estoy por fin en Holbox.

Como he venido con los deberes sin hacer me toca andar  por sus calles bajo el sol intenso y cargado preguntando por alojamiento. Tampoco me quedan pesos ni tengo algo de wifi hasta que decido parar a comer en algún sitio que lo tenga y seguir buscando por el móvil. Mientras como unas tostadas de Marlin veo que Diego, el dueño del Camping Holbox Sunset, un camping al lado de la misma playa. me ha contestado que puede alojarme una noche sin problema ya que viajo solo, así que en cuanto acabo de comer, algo hinchado de tanto frito de la comida mejicana,

Por la tarde cierro el tour para nadar con el tiburón ballena (100 €) y conozco a Nora, catalana de Hungria y a un chico valenciano que nos cuenta emocionado que después de un año viajando vuelve a España.

Por la noche ceno con Nora y volvemos al camping. Ella saca el ukelele con el que viaja, entre otras cosas de lo más inquietante, le enseño algunos acordes-y le canto el Happy birthday por su cumpleaños, que es hoy y echa de menos a sus amigos. Antes de acabar el día Diego me ha pedido que haga unas fotos en el evento de un hotel de la isla así que después como agradecimiento me invita a algunas cervezas en varios sitios que él conoce y me lleva en moto a una de las playas más oscuras de la isla para poder ver aunque sea una pequeña muestra del famoso “mar de estrellas luminosas” de Holbox y, aunque muy difícilmente consigo preciar algo. Dando patadas al agua puede verse como el plancton emite una tenue luz azul y aunque mi cámara haya sido incapaz de grabarlo o fotografiarlo me doy por más que satisfecho.

26 jul.Nadando con el tiburón ballena

Me despierto muy temprano, antes incluso de que suene mi despertador a las 6:30 Ha sido una noche muy larga entre el calor y los mosquitos. Como tengo que estar antes de las 7:00 en el muelle para subir a las embarcaciones que nos llevarán a nadar con el tiburón ballena aprovecho para dejar la mochila preparada y buscar cualquier cosa que pueda comer antes de subirme al barco y al final, después de mucho buscar acabo desayunando una de las cosas que más me gusta comer aquí: un bol de fruta con yogur y granola.

En cuanto acabo vuelvo a coger las cosas y me dirijo al muelle, donde ya están distribuyendo a la gente en los barcos. Cuando todos estamos emprendemos el camino por vía marítima hacia el punto donde se avistan las ballenas, aproximadamente a una hora y media del punto de partida. Una vez allí uno de los capitanes sube al techo de la embarcación para buscar la ballena con la que nadaremos y cuando la localiza vamos bajando de dos en dos durante unos pocos minutos: es muy grande y nada muy rápido, así que es breve el tiempo que podemos estar a su lado siguiéndola hasta que desaparece de nuevo.

La experiencia es intensa. Es bastante impactante e inquietante nadar al lado del pez más grande del mundo así que mi tensión después de las dos inmersiones con el animal está por los suelos. Nada que con algo de azúcar no pueda arreglar.

Cuando acabamos todos de hacer las dos inmersiones mientras de prepara la comida buceamos en una zona no demasiado profunda durante media hora y enseguida nos dirigimos a comer a una pequeña isla virgen, la típica isla paradisíaca del Caribe con palmeras, agua azul turquesa, arena blanca y lo mejor de todo: entera para nosotros.

La actividad acaba sobre las 13:00. Perfecto para ducharme, acabar de prepararlo todo y descansar un poco en una d las hamacas del camping antes del día duro de viaje que me espera.

Hacia las 3 me despido y empiezo el agotador proceso de trasladarse por cuenta propia.

  • Espera al próximo ferri: 30 minutos
  • Ferri de Holbox a Chiquilá, 45 minutos,
  • Autobús de segunda de Chiquilá a Cancún, 2 horas y 15 minutos
  • Autobús de Cancún al aeropuerto, 30 minutos
  • Espera en el aeropuerto, 3 horas
  • Vuelo de Cancún a Lima: 5 horas y 15 minutos
  • Escala en el aeropuerto de Lima: 2 horas y 45 minutos
  • Vuelo de Lima a Ecuador: 2 horas y 15 minutos
  • Tramites de aeropuerto y traslado al próximo alojamiento: 1 hora y 30 minutos

Total de viaje: 19 horas y 15 minutos de Holbox a Ecuador cargado con mi equipaje y alternando trayectos de calor  con frío extremos. Solo me queda decir: ¡Por fin en Ecuador!

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